Cuando hablamos de envejecimiento facial solemos pensar en las arrugas, la flacidez del cuello o la caída de las cejas. Sin embargo, existe una zona que muchas veces pasa desapercibida y que también refleja claramente el paso del tiempo: las orejas.
Con los años, los lóbulos pueden alargarse, perder firmeza o incluso deformarse por el uso continuado de pendientes pesados. Este cambio hace que las orejas parezcan más grandes, más caídas y menos proporcionadas, contribuyendo a una apariencia más envejecida del rostro.
La buena noticia es que hoy es posible rejuvenecer las orejas mediante una cirugía sencilla y poco invasiva, devolviendo al lóbulo una forma más armónica y juvenil.
¿Las orejas envejecen?
Sí.Al igual que ocurre con la piel del rostro, las orejas también sufren los efectos del envejecimiento.
Con el paso de los años disminuye la producción de colágeno y elastina, la piel pierde firmeza y los tejidos comienzan a ceder. Este proceso afecta especialmente al lóbulo, que no tiene cartílago y está formado únicamente por piel y tejido graso.
Como consecuencia, es habitual observar:
- lóbulos más largos
- orejas caídas
- pérdida de volumen
- perforaciones dilatadas
- pendientes que quedan demasiado bajos
Aunque se trata de un cambio completamente natural, muchas personas sienten que sus orejas transmiten una imagen más envejecida que el resto del rostro.
¿Por qué los lóbulos se alargan con la edad?
El envejecimiento es la causa principal, pero no la única.
Existen otros factores que favorecen que los lóbulos se estiren con el tiempo:
El peso de los pendientes
Llevar pendientes grandes o pesados durante muchos años ejerce una tensión continua sobre el lóbulo.
Poco a poco, los tejidos se distienden y el agujero del pendiente puede desplazarse hacia abajo o incluso rasgarse parcialmente.
Cambios en la calidad de la piel
La pérdida de elasticidad hace que el lóbulo soporte peor el peso y tienda a descender.
Factores genéticos
Algunas personas presentan lóbulos naturalmente más grandes, que con la edad muestran estos cambios de forma más evidente.
¿En qué consiste el rejuvenecimiento de orejas?
Lo cierto es que no existe una única técnica. El tratamiento depende de la causa que haya producido la deformidad.
El cirujano puede realizar una remodelación del lóbulo eliminando el exceso de tejido, reducir su longitud o reconstruirlo cuando presenta desgarros o perforaciones muy dilatadas.
En ocasiones también puede asociarse una pequeña infiltración de grasa propia para devolver volumen a un lóbulo muy fino o envejecido.
El objetivo siempre es el mismo: conseguir unas orejas proporcionadas, discretas y acordes con el resto del rostro, sin que parezcan operadas.
¿Es lo mismo que una otoplastia?
No. La otoplastia está indicada para modificar la posición o la forma del pabellón auricular, por ejemplo cuando las orejas están muy separadas de la cabeza.
El rejuvenecimiento del lóbulo actúa exclusivamente sobre la parte inferior de la oreja, corrigiendo el exceso de longitud, la flacidez o las deformidades producidas por el paso del tiempo.
Ambas cirugías pueden combinarse si el paciente lo necesita, pero responden a problemas diferentes.
Lifting del lóbulo de la oreja: ¿existe realmente?
Aunque muchas personas utilizan el término lifting del lóbulo de la oreja o lifting de orejas, en realidad no existe una técnica quirúrgica con ese nombre.
Se trata de una forma coloquial de referirse a las intervenciones que buscan rejuvenecer el aspecto del lóbulo, acortándolo, remodelándolo o devolviéndole una forma más juvenil.
Más que estirar la oreja, lo que hace el cirujano es restablecer sus proporciones naturales.
¿Quién suele solicitar esta cirugía?
Es una intervención frecuente en personas que:
- Han llevado pendientes pesados durante muchos años.
- Presentan lóbulos muy alargados.
- Tienen orejas que aparentan más edad que el resto del rostro.
- Han sufrido pequeños desgarros en el lóbulo.
- Desean volver a utilizar pendientes con normalidad.
También es habitual que se combine con un lifting facial, ya que unas orejas rejuvenecidas contribuyen a un resultado mucho más armónico.
Recuperación
La intervención suele realizarse con anestesia local y de forma ambulatoria.
Las molestias son mínimas y la mayoría de los pacientes recupera su actividad habitual en pocos días.
Las cicatrices quedan muy bien disimuladas y continúan mejorando durante los meses posteriores.
Preguntas frecuentes
¿Las orejas siguen creciendo con la edad?
Más que crecer, lo que ocurre es que los tejidos pierden firmeza y el lóbulo se alarga por efecto de la gravedad y de la pérdida de elasticidad.
¿Se pueden corregir unas orejas caídas?
Sí. Dependiendo de la causa, es posible remodelar el lóbulo para devolverle una forma más proporcionada y rejuvenecida.
¿Los pendientes pesados estropean el lóbulo?
El uso continuado de pendientes muy pesados puede favorecer el estiramiento del agujero y la elongación progresiva del lóbulo, especialmente cuando se combina con el envejecimiento natural de la piel.
¿Quedan cicatrices visibles?
Las incisiones suelen ser pequeñas y se sitúan en zonas poco visibles del lóbulo, por lo que con el tiempo acostumbran a pasar prácticamente desapercibidas.
¿El resultado es permanente?
Los resultados suelen ser muy duraderos. Aunque el proceso natural de envejecimiento continúa, la remodelación del lóbulo permite mantener unas proporciones mucho más armónicas durante años.