Hay mujeres que, independientemente de su peso, presentan una anatomía en la que las caderas apenas están marcadas. Esto hace que la cintura y la parte inferior del cuerpo tengan un aspecto más recto, con una silueta menos curvilínea.

Cuando la falta de proyección de las caderas responde a la propia estructura corporal, ni el ejercicio físico ni los cambios de peso consiguen modificar de forma significativa esta zona. En estos casos, la cirugía de aumento de caderas permite mejorar el contorno corporal de forma personalizada, creando una transición más armónica entre la cintura, las caderas y los glúteos.

El objetivo no consiste en aumentar el volumen de manera exagerada, sino en definir la silueta respetando las proporciones naturales de cada paciente.

 

¿Qué es la cirugía de aumento de caderas?

La cirugía de aumento de caderas es un procedimiento destinado a aportar volumen y proyección a la parte lateral de la pelvis cuando esta presenta poca definición.

Aunque muchas personas piensan únicamente en los glúteos, las caderas desempeñan un papel fundamental en la estética corporal. Son las responsables de crear la conocida silueta en forma de reloj de arena y de marcar la diferencia entre una figura recta y otra más femenina.

Dependiendo de las características de cada paciente, el aumento puede realizarse mediante lipotransferencia con grasa propia o combinarse con otras técnicas de remodelación corporal.

 

¿Por qué algunas mujeres no tienen caderas?

La falta de caderas no es una enfermedad ni un defecto. En la mayoría de los casos responde simplemente a la anatomía y a la distribución natural del tejido graso.

Los factores que más influyen son:

  • genética
  • anchura de la pelvis
  • distribución de la grasa corporal
  • desarrollo muscular

Por este motivo, muchas mujeres mantienen una cintura poco definida incluso realizando ejercicio y manteniendo un peso saludable.

 

Lipotransferencia a caderas: la técnica más natural

Actualmente, la técnica más utilizada para el aumento de caderas es la lipotransferencia.

Consiste en obtener grasa de zonas donde existe un exceso, como abdomen, flancos o cartucheras, procesarla cuidadosamente e infiltrarla en las caderas para crear un contorno más armónico.

La principal ventaja es que se utiliza tejido de la propia paciente, lo que permite obtener un resultado muy natural tanto en el aspecto como al tacto.

Además, al eliminar grasa de las zonas donantes también se mejora la definición de la cintura, potenciando todavía más el efecto visual.

lipotransferencia a gluteos y cadera

 

Lipotransferencia a cadera y glúteo: una remodelación corporal completa

En muchas pacientes el tratamiento no se limita únicamente a las caderas.

La lipotransferencia a cadera y glúteo permite remodelar toda la región lumboglútea, consiguiendo una transición mucho más suave entre la cintura, las caderas y los glúteos.

No siempre es necesario aportar mucho volumen. En ocasiones, pequeños cambios estratégicamente distribuidos consiguen una silueta mucho más equilibrada.

 

Definir la silueta: mucho más que aumentar volumen

Uno de los errores más frecuentes es pensar que el éxito de esta cirugía depende únicamente de la cantidad de grasa infiltrada.

En realidad, el resultado está determinado por la proporción entre las diferentes zonas del cuerpo.

Una cintura bien definida, unas caderas con la proyección adecuada y unos glúteos equilibrados generan una figura mucho más armónica que un aumento excesivo de volumen.

Por eso, la planificación quirúrgica debe realizarse teniendo en cuenta el conjunto del contorno corporal y no una única región.

 

¿Es lo mismo una gluteoplastia que una cirugía de aumento de caderas?

No exactamente. La gluteoplastia engloba las técnicas destinadas a aumentar o remodelar los glúteos, ya sea mediante implantes, grasa propia o una combinación de procedimientos.

La cirugía de aumento de caderas, en cambio, se centra específicamente en aportar volumen a la parte lateral de la pelvis para mejorar la silueta.

En muchas ocasiones ambos procedimientos se realizan conjuntamente porque permiten conseguir un resultado más equilibrado y natural.

 

¿No tengo caderas o tengo hip dips? No es lo mismo

Es habitual que estos dos conceptos se confundan, pero no siempre responden al mismo problema anatómico.

Las mujeres que dicen «no tengo caderas» suelen presentar una pelvis poco proyectada o una escasa distribución de grasa en la parte lateral del cuerpo. En cambio, las hip dips son unas depresiones naturales situadas entre la cadera y el muslo que pueden aparecer incluso en mujeres con caderas anchas.

Aunque ambas situaciones pueden hacer que la silueta parezca menos curvilínea, el tratamiento debe adaptarse a la anatomía de cada paciente. Por ello, es fundamental realizar una valoración individual antes de plantear cualquier procedimiento.

Si quieres conocer con más detalle qué son las hip dips y qué opciones existen para corregirlas, puedes consultar nuestro artículo sobre las hip dips o depresiones laterales de la cadera.

Procedimiento Objetivo principal
Aumento de caderas Aumentar la proyección lateral y definir la silueta
Gluteoplastia Mejorar el volumen, la forma y la proyección de los glúteos
Lipotransferencia a cadera y glúteo Remodelar toda la región lumboglútea utilizando grasa propia

Recuperación

La recuperación dependerá del volumen tratado y de las zonas donde se haya realizado la liposucción.

Durante las primeras semanas será necesario seguir las recomendaciones del cirujano para favorecer la integración de la grasa y obtener un resultado estable.

La inflamación disminuye progresivamente y el resultado definitivo comienza a apreciarse una vez finaliza el proceso de adaptación de los tejidos.

Preguntas frecuentes

¿La cirugía de aumento de caderas tiene riesgos?

Como cualquier intervención quirúrgica, existen riesgos potenciales como infección, sangrado, reabsorción parcial de la grasa o pequeñas asimetrías. Sin embargo, una correcta selección de la paciente, una técnica quirúrgica adecuada y el seguimiento postoperatorio ayudan a reducir significativamente estas posibilidades.

¿El aumento de caderas puede deformarse con el tiempo?

La grasa que se integra correctamente en los tejidos suele mantenerse de forma estable. No obstante, cambios importantes de peso, embarazos o el proceso natural de envejecimiento pueden modificar el contorno corporal con los años.

¿El resultado se verá natural?

Ese es precisamente el objetivo de la cirugía. Cuando el aumento se planifica respetando las proporciones corporales y utilizando grasa propia, el resultado suele ofrecer un aspecto y un tacto muy naturales.

¿La grasa puede desaparecer?

Una parte de la grasa infiltrada se reabsorbe durante los primeros meses. La que consigue establecer una adecuada vascularización permanece de forma duradera, siempre que el peso corporal se mantenga relativamente estable.

¿Cuánta grasa hace falta para aumentar las caderas?

Dependerá del volumen que se desee conseguir y de la disponibilidad de grasa de cada paciente. Por este motivo, la valoración previa es fundamental para planificar el tratamiento.

¿Se pueden aumentar solo las caderas sin tocar los glúteos?

Sí. Aunque con frecuencia ambas zonas se tratan conjuntamente para conseguir una silueta más armónica, existen pacientes en las que el aumento puede realizarse únicamente en las caderas.