La mayoría de las personas nacidas con un labio leporino son intervenidas durante los primeros meses de vida. Gracias a estos tratamientos, hoy en día es posible conseguir excelentes resultados tanto desde el punto de vista funcional como estético.

Sin embargo, en algunos pacientes pueden persistir pequeñas secuelas con el paso de los años. Una cicatriz visible, una ligera asimetría del labio, alteraciones en la nariz o diferencias en la forma del filtrum son algunos de los motivos por los que muchos adultos deciden consultar con un cirujano plástico especializado.

La cirugía reconstructiva del labio leporino en adultos no busca volver a operar un labio leporino desde el principio, sino perfeccionar el resultado obtenido años atrás, mejorando la armonía facial y, en algunos casos, también la función respiratoria.

¿Qué es la cirugía de revisión del labio leporino?

La cirugía de revisión del labio leporino engloba los procedimientos destinados a corregir las secuelas que pueden permanecer tras la cirugía realizada durante la infancia.

Cada paciente presenta unas necesidades diferentes. En algunos casos el objetivo es mejorar una cicatriz; en otros, recuperar la simetría del labio, redefinir el arco de Cupido o corregir deformidades de la nariz asociadas al labio leporino.

Por ello, no existe una única técnica. El tratamiento siempre debe planificarse de forma individualizada.

¿Qué secuelas pueden aparecer con el paso del tiempo?

Aunque la cirugía inicial haya sido correcta, el crecimiento facial puede hacer más evidentes determinadas diferencias entre ambos lados de la cara.

Las secuelas más frecuentes son:

  • Asimetría del labio superior.
  • Cicatrices visibles o retraídas.
  • Alteraciones en la forma del arco de Cupido.
  • Diferencias en el volumen del labio.
  • Deformidad de la nariz asociada al labio leporino.
  • Alteraciones respiratorias cuando existe afectación del tabique nasal.

No todos los pacientes presentan estas secuelas ni todas requieren tratamiento.


¿Por qué algunas personas necesitan una nueva cirugía años después?

Muchas personas se sorprenden al saber que, a pesar de haber sido operadas de un labio leporino durante la infancia, pueden beneficiarse de una nueva intervención en la edad adulta. Esto no significa que la primera cirugía haya sido un fracaso ni que el tratamiento inicial fuera incorrecto.

La explicación está en el propio crecimiento del rostro. A medida que la cara se desarrolla, los tejidos, los músculos y los huesos evolucionan, y pequeñas diferencias que pasaban desapercibidas en la infancia pueden hacerse más evidentes con el paso de los años. Además, las cicatrices también cambian con el tiempo y pueden modificar ligeramente la forma del labio o de la nariz.

En otros casos, simplemente cambian las expectativas del paciente. Muchas personas que fueron intervenidas cuando eran bebés desean mejorar pequeños detalles estéticos que nunca se habían planteado hasta la edad adulta.

La cirugía de revisión del labio leporino permite abordar estas secuelas de forma personalizada, buscando siempre un resultado natural que respete la anatomía y mejore la armonía entre el labio, la nariz y el resto del rostro.

Cirugía de labio leporino en adultos: ¿en qué consiste?

La cirugía de labio leporino en adultos suele ser más precisa que la intervención realizada durante la infancia, ya que el desarrollo facial está completamente finalizado.

Dependiendo del caso, la cirugía puede incluir:

  • Corrección de la cicatriz.
  • Remodelación del labio superior.
  • Reconstrucción del filtrum.
  • Reequilibrio muscular.
  • Injertos de tejido cuando existe déficit de volumen.

El objetivo es conseguir un resultado natural, respetando la anatomía y la expresión del paciente.

Queiloplastia secundaria: cuando el objetivo es perfeccionar el resultado

La queiloplastia secundaria es el nombre que recibe la cirugía destinada a mejorar el aspecto del labio tras una intervención previa.

No sustituye a la cirugía inicial, sino que la complementa cuando persisten pequeñas alteraciones estéticas o funcionales.

En muchos pacientes supone el último paso dentro del proceso reconstructivo.

Queilorrinoplastia: mejorar el labio y la nariz en una misma intervención

El labio y la nariz forman una unidad anatómica.

Por este motivo, cuando el labio leporino ha afectado también a la forma de la nariz, es frecuente realizar una queilorrinoplastia, una intervención que corrige simultáneamente ambas estructuras.

Además de mejorar la simetría facial, esta cirugía puede contribuir a optimizar la respiración cuando existe una desviación del tabique o alteraciones de las válvulas nasales.

El objetivo es lograr una transición natural entre el labio y la nariz, evitando que una estructura destaque sobre la otra.

Rinoleporina: reconstrucción de las secuelas nasales

La rinoleporina hace referencia a la cirugía reconstructiva de la nariz en pacientes con secuelas de labio leporino.

En estos casos no se trata de una rinoplastia convencional, ya que la anatomía suele presentar diferencias derivadas de la malformación congénita y de las cirugías previas.

Cada intervención debe adaptarse a las características de cada paciente para conseguir una nariz equilibrada tanto desde el punto de vista funcional como estético.

¿Siempre es necesaria una nueva cirugía?

No. Muchas personas operadas de un labio leporino están satisfechas con el resultado obtenido y no necesitan ningún tratamiento adicional.

La cirugía de revisión únicamente se plantea cuando existen secuelas que afectan a la armonía facial, la función o el bienestar del paciente.

Por ello, la indicación siempre debe realizarse tras una valoración individualizada.

¿Qué resultados pueden conseguirse?

Aunque cada caso es diferente, la cirugía reconstructiva puede ayudar a:

  • Mejorar la simetría del labio.
  • Suavizar cicatrices.
  • Definir mejor el arco de Cupido.
  • Corregir deformidades nasales.
  • Mejorar la respiración cuando existe afectación funcional.
  • Conseguir un aspecto más natural y armónico.

Más que transformar el rostro, el objetivo es perfeccionar los resultados obtenidos durante las primeras intervenciones.

Preguntas frecuentes

¿Se puede operar un labio leporino en la edad adulta?

Sí. Aunque la corrección principal se realiza durante la infancia, es posible intervenir en la edad adulta para mejorar secuelas estéticas o funcionales que hayan persistido con el paso de los años.

¿Qué diferencia hay entre una queiloplastia secundaria y una queilorrinoplastia?

La queiloplastia secundaria actúa sobre el labio para corregir cicatrices, asimetrías o alteraciones de la forma. La queilorrinoplastia, además de mejorar el labio, corrige las deformidades de la nariz asociadas al labio leporino.

¿La cirugía mejora también la respiración?

En muchos pacientes sí. Cuando las secuelas afectan al tabique nasal o a la estructura interna de la nariz, la reconstrucción puede mejorar el paso del aire, además del aspecto estético.

¿Las cicatrices pueden corregirse años después?

Sí. Aunque no siempre pueden eliminarse por completo, existen técnicas quirúrgicas que permiten hacerlas menos visibles y mejorar la calidad de la piel.

¿Los resultados son definitivos?

En la mayoría de los casos sí. Una vez finalizado el crecimiento facial, las correcciones suelen ofrecer resultados muy estables, aunque cada paciente requiere una valoración individual.